PINTURA
Hace quince días que nos dieron el piso y desde entonces nuestra vida se puede resumir con una palabra: PINTURA. Litros y litros con los que ha hecho su agosto el Bricolajes Soriano (bendito sr. Soriano que abrió su tienda en la Vaguada) y que han contribuído 1) a que la casa sea cada día un poquito más nuestra, 2) a que Sergio se convierta en un as del rodillo –y sus pantalones se hayan revalorizado en el mercado del arte.La casa está patas arriba, sucia, llena de cartones, pero cada vez se parecemás a lo que teníamos en mente, bueno... a lo que tenía yo, que soy quien ha dedicido los colores, los contrastes e incluso el orden para pintar la casa.
Por cierto, que gran mundo el del color, yo no sabía que existían tantos tonos de blanco: blanco lino (para el salón), blanco huevo (para la habitación), blanco almendra (para mezclar con azul y pintar el pasillo). Ni que decir tiene que ha sido apasionante decidir si el amarillo sáhara natural casa con el ocre kenia medio. O si al verde cáctus le va bien el blanco huevo, o al azul mediterráneo queda bien con el azul Lauri y Yeyo (creado por un símpatico macoqui pilarero especialmente para nosotros, ya que el Azul mediterráneo intenso no lo tenían jejeje).
Sólo espero que finalmente todo case y quede bien... ya veremos. Y si no, la verdad, empieza a darme lo mismo. Yo lo único que quiero es agarrar la vaporetta y dejar la casa limpita para poder empezar a meter los muebles.
Mañana traen la cama y es un comienzo.
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sergito -